Oh buen Espíritu de amor,Paloma celestial,Inspíranos en santo ardorDel vivo manantial.
Eleva nuestro corazónDel mundo tan cruel;Concédenos el santo donDe una alma pura y fiel.
Perdona nuestra tibia fe,Y líbranos del mal;Enséñanos tu santa ley,Doctrina celestial.
¿No habremos nunca de volverEn gracia para Ti?Demuestra, pues, tu gran poderEn nuestras almas, sí.
Oh ven, Espíritu de amor,Paloma celestial,Inspíranos un santo ardorDel divino manantial.
