Ven, Santo Espíritu de amor,Promesa celestialDe influjo vivificador,Precioso manantial.
Remedia, Tú, mi ceguedad,Pues quiero conocerQue grande es la fragilidadDe mi caído ser.
El fuego de consagración,Oh, dignate encenderEn este helado corazón,Y renovar mi ser.
Desciende presto al corazón,Consolador y luz;Desciende a mí, Preciosos Don,Legado de Jesús.
