Desciende, Espíritu de amor,Paloma celestial,Promesa fiel del Salvador,De gracia manantial.
Aviva nuestra escasa fe,Y danos tu salud;Benigno guía nuestro piePor sendas de virtud.
Consuela nuestro corazón,Y habita siempre en él;Concédele el precioso donDe serte siempre fiel.
Derrama en pródigo raudalLa vida, gracia y luz;Y aplícanos el eternalRescate de la cruz.
Al Padre sea todo honor,Y al Hijo sea también,Y al Celestial Consolador,Eternamente, Amen.
