Oíd su voz. Ya cerca estáEs Cristo, nuestro DiosEl corazón brindémosleCual trono de El en nos.
Potente El viene a destruirCon fuerza divinalLos hierros de cruel prisiónQue pusonos Satán.
Fulgente El viene a redimirLa mente del error,Y a dar esplendorosa luzAl ciego pecador.
Oh príncipe de paz, venid,Oíd nuestra oración,Y el mundo lleno se veráDel nombre del Señor.
