Vuestras cabezas hoy alzad,El Rey de Gloria espera ya;Es Rey de reyes y Señor,Del mundo eterno Salvador.
Abridle vuestro corazón,Hacedlo un templo de oraciónDo habiten paz, amor y fe,Lugar de culto a nuestro Rey.
Ven, Redentor, mi corazónSerá tu santa habitación;Oh, que Te sienta siempre allí;Tu gracia y amor revela en mí.
