Oh, Pan del cielo, dulce bien,Más excelente que el maná,Si el alma busca tu sosténEternamente vivirá.
Oh nuevo pacto del Señor,En santa copa de salud,Reconciliado el pecador,Se acerca a Dios por tu virtud.
Hambrienta el alma, vengo a Ti,Mi buen Jesús, Con viva fe;Tu mesa es franca para mí,Y en humildad me acercaré.
Sé, Tú, mi Pan consubstancialQue al alma nutra y de vigor;Y en vida y júbilo inmortalDiré las glorias de tu amor.
