Ya por fin la luz se fue;Todo en calma se quedó,Y después de trabajarA ti vengo, buen Señor.
Nada escapa a tu mirar,Dentro y fuera de uno ves;Cura mi debilidad,Todo cuanto yo pequé.
Pronto, pronto acabaráEsta vida para mí;Sin pecado ha de estarQuien ansíe ser feliz.
Tu sufriste sin pecar;Ten piedad del pecador;Desde el trono celestialMíranos, oh buen Señor.
