Con eco vivo de tu voz,Te ruego, Salvador Jesús,Que tu me enseñes cómo hablarA los que vagan sin tu luz.
Dirígime, Señor Jesús,A fin que sepa dirigirAl vacilante y débil pieQue anhela en pos de Ti seguir.
Enséñame, Señor Jesús,Que yo también pueda enseñarPalabra tuya, eterno pan,Que puede al alma vida dar.
Oh tranquiliza, Tú mi serA fin que calme yo, Señor,Con voz de amor al corazónHerido por el cruel dolor.
Oh lléname, Señor Jesús,De gracia y de tu gran poder,Así que pueda alrededorTu influencia celica extender.
Ocúpame, Señor Jesús,Tal como quieres y doquier,Hasta que al fin en dulce pazTu eterna gloria pueda ver.
