Oh amor divino e inmortal,Que fluye sin cesar,Inagotable manantial,Repleto y pleno mar.
Los cielos no hay que escudriñarAl Cristo para ver,Ni en los abismos hay lugarQue le puede esconder.
Hoy Galilea y Olivos sonLos símbolos de amor;Aún su auxilio y compasiónNos presta el Salvador.
Aún su túnica tambiénMuy cerca nos está;Tocándola hoy en el vaivénSalud al alma da.
Oh Cristo, Tú eres nuestro Rey,Nuestro Único Señor;Es norma sóla de la feTu vida, Salvador.
