Oh Cristo, nuestro gozo y bien,Del que te busca, vida y luz,Vacíos, de este mundo aquí A Ti volvemos ya, Jesús.
¡Cuán inmutable es tu verdad!Al que te clama das salud.Tú le eres sin igual bondad,Su todo en todo eres Tú.
De ti comiendo, Vivo Pan, El alma así saciada está;De ti bebiendo, Oh Salvador,La fuente viva encontrará.
Te anhela el triste corazón,Pues solo en Ti descansaráSe goza el alma al ver tu faz,Y cuando en Ti confiando está.
Con tu presencia hay bendición,Habita siempre en mí, Jesús;La sombra del pecado vilDel mundo ahuyenta con tu luz.
