Con Jesús un día me encontré y le expuse mi condiciónY a pesar de mi transgresión, Jesucristo me dio el perdón.
Ese encuentro con Jesús. Nunca lo podré olvidar,Por sentirme tan feliz, jamás yo lo podré abandonar.
Esa paz que yo encontré, que consuela mi corazón.Nunca lo experimenté, por mi triste anterior situación.
Voy cantando ya por doquier, que Jesús me libró del mal;A gran precio Él me compró, ¡Gloria a Dios por el don Celestial!
