¡Que lindo es mi Cristo, Cuán grande es su amor!Yo andaba perdido, El vino y me halló;Con sus tiernas manos, El me acarició,Tomóme en sus brazos Y ahí me arrulló.
¡Que dulces caricias las del Salvador!Caricias que llenan mi alma de amor;Su voz me asegura, conmigo El está,Estár para siempre, por la Eternidad.
¡Que lindo es mi Cristo, Cuán grande es Su amor!Que diste tu vida, Por mí pecador;Dejaste tu gloria Por venir aquíBuscando perdidos, Me encontraste a mí.
