En Belén hubo un establo,Y un pesebre en él se halló,Do una madre a su niñitoCon cariño le acostó.Fue María del SeñorMadre fiel de tierno amor.
El que dueño fue de todoA este mundo descendió,Escogiendo pobre cunaDe pesebre en que nació.Él su trono abandonó,Y entre pobres habitó.
Y creciendo este niñoCual nosotros vino a ser;Gozo, lagrimas y pena;Todo vino a conocer,Y Él que todo saboreóDel pecado nos salvó.
En la gloria le veremos,Nos prepara allá mansión;Ese Niño es Dios glorioso,Nuestra eterna salvación.A su celestial hogarÉl un día nos guiara.
