De la muerte el imperio vencimosPor el Rey que nos dio la victoria;Al poder de este mundo servimosMas ahora, al Señor de la gloria.
Por la fe Te hemos visto,Oh Jesús, nuestra luzPor nosotros, oh Cristo,expiraste en la cruz.Tú eres nuestro guía, divino Salvador,Al cielo de alegría, y al celico esplendor.
Por la sangre que fue derramada,Redimidos, al cielo marchamos;Ya la mancha en nosotros lavada,Todo es nuevo en la vida en que estamos.
Ya el error y la duda han huido,La verdad refulgente ya luce,Desde el cielo nos ha esclarecido,Y a la gloria Jesús nos conduce.
