En Ti, Jesús, dulce es pensar,A mi alma trae solaz;En Ti cuán dulce es descansar,Y contemplar tu faz.
Jesús, no puede el ser mortalMas dulce nombre hallar;No puede el ángel otro igualAl tuyo pronunciar.
Dulce esperanza, compasiónY gozo pleno dasAl penitente corazónQue a ti buscando va.
Sólo él que te halla entenderáLo grande de tu amor;Pues lengua no hay que explicaráLo que eres, oh Señor.
Hoy, también por la eternidad,Oh Salvador Jesús,Sé nuestro premio en verdad,Nuestra esperanza y luz.
