Nuestra fortaleza, nuestra protección,Nuestro fiel socorro, Nuestro paladion,Nuestro gran refugio, nuestra salvaciónEs el Dios que adora Nuestro corazón.
Nuestra fortaleza, nuestra protecciónEs el Dios que adora Nuestro corazón.
Que la tierra toda Cambie de lugar,Y los montes rueden por el ancho mar;Nuestra fortaleza firme habrá de estar porque lo inmutable no podrá mudar
A la voz tan sólo De su voluntadTúrbanse los mares En su majestad;Tiembla la Montana, Todo es vanidadAl vibrar su acento por la inmensidad.
Que otros en sus fuerzas Quieran descansar,O en las que este mundo Les promete dar;Nunca todas ellas Se han de compararCon la que pudimos En el cielo hallar.
