Tú, de los pueblos Padre y Dios,Que no haces distinción,Hoy, en su gran necesidadTe imploran compasión.Del este, oeste, norte y surGimiendo el pueblo está;¿Quién a la pobre humanidad Servicio prestará?
Hoy, de la villa y la ciudad,De lechos de dolor,De minas, tiendas y el tallerElevan su clamor;Te claman en su soledad,Tristezas y temor,Confiando que de su dolorLos librarás, Señor.
Como a sí mismo al prójimoDebemos siempre amar;Tu mandamiento, buen Jesús,Queremos practicar:Al que es extraño o está en prisión,Al que hambre sufre o sed,Y al que desnudo o enfermo está,Mostrándoles merced.
Do exista la necesidadEn este mundo aquí,Haciendo a otros algún bienEs como hacerlo a Ti.Tú, de los pueblos Padre y Dios,¡Cuán grande es tu piedad!Nos dedicamos de hoy en másA hacer tu voluntad.
