Al trono excelso, Do en inmensa gloria,Supremo Dios, Tu majestad reside,Suban las voces puras del fervientePueblo que pide.
Sobre la tierra que por patria amadaTe plugo darnos, libertades brillen,Y no consientas que se forjen nuncaYugos que humillen.
Tu reino sea nuestra amada patria;Tu voluntad, la ley que veneremos;La cruz de Cristo, la gloriosa enseñaQue tremolemos.
Y nunca rujan los horrendos bronces,Y nunca brille la fulmínea espada;Mas en los pechos de cristianos moreLa paz preciada.
Danos tu gracia y bendición constante,Mientras tengamos por mansión el suelo,Hasta el momento que nos des la nuevaPatria en el cielo.
