Jesús te necesita, cristiana juventud,Tu fuerza solicita, tu celo y tu virtud;La frente, pues, levanta, y empuña con valorLa enseña sacrosanta de Cristo tu Señor.
A Cristo perteneces,Al mal no sirvas más;Si a El hoy todo ofreces,Con Cristo reinarás.
El tiempo es de que enciendas al fuego celestialTu pecho, y luego emprendas la lucha sin igual,Que libra a los humanos del vicio y la maldad,Quitando de sus manos los grillos de impiedad.
Quebranta las cadenas del mundo pecador,Redímelo de penas, llevándolo al Señor;Anúnciale que Cristo ya trajo libertad,Que todo fue provisto por Dios en su bondad.
