Jubilosas nuestras vocesElevamos con fervor,Para dar la bienvenidaA los siervos del Señor.
Bienvenidos, bienvenidos,Adalides de Jehovah;Parabienes no fingidosLa congregación os da.
Bienvenidos los campeonesDe la fe y de la verdad,A quien nuestros corazonesHoy les brindan su amistad.
Bienvenidos los soldadosDe las huestes de Jesús,Los que luchan denotadosPor el triunfo de la luz.
Uno sólo es nuestro anhelo,Trabajamos con tesónPor hacer que el Rey del cieloReine en cada corazón.
