Oh, Padre de la humanidad,Escucha nuestra voz,Perdona todo nuestro errar,Renueva el ser y hazlo adorarCon reverencia, oh Dios.
Con fe sencilla tu llamar Queremos percibir,Y como aquellos junto al marTu voz de gracia al escuchar,En pos de ti seguir.
Danos del Galilea la paz, Bendito Salvador;Oh, llénanos de tu solazY calma eterna que Tú dasEn prueba de tu amor.
Tu gracia en nuestras almas pon;Quita el febril pensar;Del alma quita la presión,Que nuestras vidas confesiónAsí hagan de tu paz.
Haz en nosotros reposarTu santa unción, Señor,Y así podremos escucharEn viento, cielo, tierra y marTu dulce voz de amor.
