Cristo, a mi puerta velasCon sin igual amor,Me esperas tan pacienteQue te abra el corazónLlevando yo tu nombre,Sabiendo ya tu amor,Vergüenza siento ahoraNo abrirte, Salvador.
Jesús me estás llamando;Y Tú cansado estásTu frente está sangrando,Y viertes lágrimas;Oh, amor precioso y santo,Paciente en esperar¡Que sin igual pecadoNo permitirte entrar!
Con tierno acento me hablas,Divino SalvadorDiciendo: “Por ti he muerto,No niegues más mi amor”;Señor, con pena y llanto,La puerta Te abriré,Te ruego, oh Cristo, que entres,Yo te recibiré
