Dame, mi buen Señor, de vida el pan,Como lo hiciste un día junto al mar;Mi alma Te busca a Ti,Verbo de Dios,Y en la Escritura quiero oír tu voz.
Bendice, oh Salvador, hoy tu verdad,Cual bendijiste ayer el fresco pan;En ella nos darás la libertad,Y nadie nos podrá quitar tu paz.
