En mi alma mora, Santo Espíritu;Del mundo aleja mi ambición banal;Con tu poder mi vida inspira, Tú,Y haz que yo Te ame cual te debo amar.
No anhelo ensueños, celestial visión,Ni roto el velo del misterio ver;Ni querubines, ni eternal mansión,Sólo que limpies, oh Señor, mi ser.
¿Debo yo amarte, mi buen Rey, mi Dios?La mente, el alma, el corazón Te di;Haz que camine de tu cruz en pos;Quiero seguirte y elevarme en Ti.
Haz que Te sienta cuando cerca estás;Por Ti haz que luche con resolución;Que no suspire, ni que dude más,Y que en Ti espere con resignación.
Cual los querubes yo te quiero amar;Que llene sólo una pasión mi ser;Pues en mi pecho se alzará un altarDo viva el fuego de tu gran poder.
