Jesús bendito, ya no másEn tierra te veránHasta ese día que a tu fazLas penas huirán.
Miradle, cielos, y admitidSu carro triunfal;Al Rey eterno recibid,Que vuelve ya inmortal.
El de la muerte es vencedor,Y torna a su mansión;Es nuestro Rey, y es el AutorDe nuestra salvación.
El otra vez vendrá a cumplirLo que nos prometió;Los justos ha de conducirA donde El mismo entró.
Los redimidos entraránCon El en sociedad,Y en paz y gloria reinaránEn la inmortalidad.
